Erasmus+ en Islandia.

APRENDIENDO AL AIRE LIBRE: aventura Erasmus+ en Islandia para cambiar la forma en la que aprendemos.

Entre el 1 y el 7 de mayo de 2026, los paisajes indómitos de Islandia y más concretamente de Reykjavik y sus alrededores se convirtieron en el escenario de una experiencia formativa muy enriquecedora.

Como docente y coordinadora Erasmus+, tuve el honor de participar en el curso «Outdoor Education for Health and Environmental Awareness» (Educación al aire libre para mejorar la salud y la conciencia medioambiental), una propuesta diseñada para trascender los límites del aula convencional y utilizar el entorno natural como un currículo vivo. Varios expertos internacionales procedentes de Canadá, Islandia y España fueron los encargados de impartir el curso, lo que aportó una visión multicultural y variada sobre las metodologías de educación al aire libre en voga actualmente en diferentes partes del mundo.

Como bien señalaba Miguel de Cervantes, «quien mucho lee y mucho viaja, ve y sabe mucho». Esta premisa ha sido el hilo conductor de una movilidad que me ha permitido profundizar en el concepto de Educación al aire libre. Una metodología de enseñanza en entornos exteriores se define como el «conjunto de medios para aproximarse a los contenidos educativos a través de experiencias directas y guiadas en el entorno, utilizando sus recursos naturales como materiales de aprendizaje». No se trata de una simple clase al aire libre, sino de una propuesta pedagógica rigurosa donde el entorno se convierte en el principal agente mediador del conocimiento, en el que ocurre el aprendizaje.
La siguiente tabla resume los beneficios derivados de la metodología al aire libre:

Nivel CognitivoNivel FísicoNivel Social
Mejora la retención: el
aprendizaje vivencial fija
conceptos de forma
duradera.
Salud cardiovascular: reduce
significativamente la presión
arterial y el colesterol.
Colaboración real:
proporciona oportunidades
para el trabajo en equipo
fuera del aula.
Capacidad de transferencia:
Facilita la aplicación de
conocimientos a situaciones
de la vida real.
Prevención: disminuye el
sedentarismo y los riesgos
asociados a la miopía.
Desarrollo emocional:
fortalece las relaciones
interpersonales y la empatía
entre iguales.

Esta movilidad ha representado un hito transformador en mi práctica docente, consolidando una visión de la enseñanza donde el aprendizaje se basa en «experiencias más que en conocimientos adquiridos a través de libros u otros materiales». A nivel profesional, la inmersión en el sistema educativo islandés me ha permitido conocer de cerca pedagogías alternativas de gran calado, como las implementadas en la Sólstafir Waldorf School y en Menntaskólinn, el centro más antiguo de Reykjavik, especialmente en lo relacionado con el respeto por el medio ambiente y la conexión emocional del alumnado con su entorno.
Además, durante el curso he aprendido diversas estrategias de aprendizaje cooperativo aplicadas a contextos naturales, fomentando dinámicas donde el alumnado trabaja en equipo para resolver retos reales, investigar el entorno y tomar decisiones conjuntas. Estas metodologías potencian la autonomía, la comunicación y la responsabilidad compartida, favoreciendo un aprendizaje mucho más significativo.


A través de las visitas y actividades al aire libre realizadas, he podido experimentar de primera mano que la educación en entornos naturales proporciona innumerables ventajas para el alumnado, no solo a nivel emocional y físico, sino también para la adquisición del currículo de forma vivencial. Por ejemplo, aprender ciencias observando ecosistemas reales, desarrollar competencias matemáticas mediante actividades prácticas en el entorno o trabajar la expresión oral y escrita describiendo paisajes y experiencias hace que los contenidos cobren sentido y se conecten con la realidad del alumnado.


Estas visitas, sumadas a la red de colaboración internacional establecida con otros centros participantes, me han ofrecido un marco de referencia sólido para transitar hacia una educación holística e integrada al aire libre. Ya que la movilidad me ha permitido contactar e intercambiar experiencias con docentes y expertos educativos de distintos países europeos (Alemania, República Checa, Italia, Francia, España, Estonia) y del mundo (Islandia y Canadá) creando vínculos profesionales muy valiosos para futuros proyectos Erasmus+ y para el intercambio de buenas prácticas educativas a nivel internacional.
Asimismo, esta formación me ha permitido conectar todo lo aprendido en Islandia con los objetivos estratégicos de la Acreditación Erasmus en el IES Carlos III:

1. Mejora de la competencia lingüística.

Consolidación del inglés como lengua vehicular (CLIL) mediante la participación activa en conferencias técnicas, talleres internacionales y dinámicas colaborativas con docentes de otros países. La inmersión lingüística constante ha favorecido una mejora de mi fluidez oral y confianza comunicativa en contextos reales.

2. Nuevas metodologías (Aprendizaje Activo)

He visto las aplicaciones prácticas de las Inteligencias Múltiples de Gardner en el exterior, que integran dimensiones naturalistas, espaciales y lógico-matemáticas. Destaco también el enfoque de los «Junkyard Playgrounds», espacios que utilizan «Loose Parts» (objetos sueltos como madera, telas o envases) para que el alumnado aprenda con un riesgo controlado, construyendo así resiliencia, autoconfianza y creatividad. Asimismo, se desarrollaron actividades de orientación en la naturaleza, aprendizaje basado en retos y dinámicas cooperativas en exteriores, donde cada participante asume distintos roles dentro del grupo. Estas propuestas permiten fomentar la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la creatividad.

3. Sostenibilidad y medio ambiente

Fomento de una ética de respeto profundo hacia las leyes de la naturaleza y el uso creativo de materiales reciclados en proyectos de campo. También se trabajó la importancia de reducir el impacto ambiental de los centros educativos mediante pequeñas acciones cotidianas y proyectos sostenibles vinculados al entorno.

4. Vida Saludable

Evidencia científica de los beneficios de la educación al aire libre, destacando la mejora en la salud cardiovascular, la reducción del estrés y la prevención de patologías actuales en jóvenes, relacionadas con el sedentarismo y el abuso de pantallas. Implementación de pausas activas, para mejorar el aprendizaje y activar la concentración.

5. Competencia digital

Implementación de proyectos de biología mediante la app iNaturalist. En una actividad práctica, el alumnado utiliza «cajas azules» para identificar especies y «cajas rojas» para categorizar por qué son interesantes, promoviendo un análisis crítico. Asimismo, se utilizaron otras aplicaciones como Mentimeter para una evaluación participativa y dinámica, Actionbound para implementar búsquedas y treasure hunts interactivos; y Geocaching para trabajar el uso de coordenadas GPS y medición de distancias reales. También trabajamos herramientas digitales para documentar proyectos al aire libre mediante fotografías
geolocalizadas, diarios digitales y mapas interactivos.

6. Mejora de la inclusión

A través de las visitas a centros educativos y las conferencias en la Icelandic Women’s Rights Association, comprendimos que la igualdad de género es el pilar sobre el que se asienta la protección de toda diversidad social y LGTBI Q+. El enfoque en el desarrollo emocional y las relaciones éticas garantiza un ambiente escolar seguro, donde cada estudiante, independientemente de su condición, se siente acogido.
El cierre de esta movilidad en Reykjavik no es un punto final, sino el punto de partida para una transformación en Aguadulce. Mi compromiso es implementar progresivamente estas metodologías de «Outdoor Play & Learning», adaptándolas a nuestro entorno local.
La «educación al aire libre» requiere una nueva mirada a nuestro propio entorno, hacer uso del mismo para potenciar los conocimientos que queremos transmitir a nuestro alumnado.
Queremos que el alumnado del IES Carlos III se beneficie de una educación más ética, saludable y conectada con los retos del siglo XXI, convirtiendo nuestro entorno en un currículo vivo. En definitiva, esta experiencia no sólo ha enriquecido mi práctica docente, sino que refuerza el compromiso de nuestro centro con la innovación y la excelencia educativa europea, permitiéndonos liderar con ilusión el cambio hacia una escuela más abierta, inclusiva, cooperativa y conectada con la naturaleza.

Autora: Marta Sánchez Valverde

Imágenes: IES Carlos III

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