La visión del alumnado.
El proyecto en el que se basa esta entrada ha consistido en fabricar un coche de Fórmula 1 desde cero, manipulando los distintos materiales para darle una forma adecuada, uniendo y ensamblando adecuadamente todas las piezas y logrando que el conjunto motorizado funcionara sorteando los obstáculos que, inevitablemente, habrían de aparecer en el proceso.

En nuestro caso nos dieron varias planchas de metal y tuvimos que cortarlas, doblarlas, taladrarlas y unirlas empleando tornillos y tuercas, pletinas intermedias o soldadura a fin de que toda la estructura soportara otros elementos del coche, como por ejemplo, las ruedas, el habitáculo o el volante.
Hemos utilizado varias herramientas para realizar los diferentes procesos que hemos comentado antes siguiendo todas las normas de seguridad que se requieren en un taller y habiendo conocido con antelación su uso y funcionamiento.




Para cortar las placas hemos utilizado, antes que nada, el rotulador permanente negro para marcar la forma con nuestro coche con una plantilla. También hemos marcado los lugares donde después íbamos a realizar los taladros. Una vez marcado todo hemos empleado las tijeras especiales para cortar metal, el tornillo de banco para sujetar las piezas y los guantes para evitar cortarnos.
Una vez cortadas, tuvimos que doblar las chapas para darle forma y para eso hemos utilizado el tornillo de banco y la maza, los guantes (por seguridad) y dos tablones de madera para que, a la hora de golpear las superficies, no se le quedaran las marcas de los labios que sujetaban la pieza. Tuvimos que perfilar y arreglar las imperfecciones y, para ello, hemos utilizado unas tijeras más pequeñas que las de cortar y luego una lija plana o redonda de diferentes tamaños (dependiendo de lo que tuviéramos que arreglar).
Para taladrar hemos utilizado el taladro de columna, los guantes, las gafas de seguridad (por si se desprendía algún pedazo), los tablones de madera a modo de sufridera, unos gatos para sujetar mejor la placa a la madera y diferentes brocas dependiendo del tamaño que queríamos que tuviera el agujero.
Para cortar la placa tuvimos que utilizar la sierra eléctrica, los guantes y las gafas de protección (la seguridad siempre es lo primero).





Para juntar todas las partes y montar el motor hemos utilizado tornillería diversa, la llave inglesa, destornilladores y el cúter.
La parte que me resultó más complicada fue el montaje del circuito y conectar su cableado para que funcionara el motor.
He aprendido a utilizar muchas herramientas y he descubierto algunas que no sabía ni que existían. Además, pensaba que iba a ser mucho más fácil y me he dado cuenta de que no es así, que el bricolaje y el trabajo de taller es bastante complicado aunque parezca muy fácil cuando se lo ves hacer a los demás.
La parte que más me ha gustado ha sido doblar y recortar ya que me resultaba fácil y comprobar que, al final, ha quedado muy bien y funciona todo correctamente.
Autora: Irene Enríquez Plaza. 2º ESO.