Erasmus+ lleva a Soverato a nuestra compañera María García.

La formación constante del profesorado es un derecho y una necesidad que permite a los docentes aprender de las buenas prácticas que se generan en cualquier parte de nuestro territorio y, también, en el exterior. En el mes de mayo tuve la oportunidad, gracias al programa Erasmus+, de asistir a un curso de formación en Soverato, un municipio en el territorio de la provincia de Catanzaro, en Calabria (Italia).

María García (izquierda) en una presentación en el curso de formación en Soverato (Erasmus+)

La formación llevaba por título «Gamification: Game-based learning in Education», el cual era impartido por una canadiense llamada Catherine que contaba con gran experiencia en la temática y tenía una duración de una semana, por lo que se advertía la densidad temática que se nos venía encima.
Se trataba de un curso en el que el objetivo principal era diseñar diferentes dinámicas que pudieran captar la atención de nuestros alumnos, hacer más atractivas nuestras actividades, actualizar la forma en la que impartimos nuestras clases. Era una forma de ofrecernos nuevos recursos que nos ayuden a presentar los contenidos de una manera innovadora y llamativa a la vez que desafiante, para que se incremente la implicación del alumnado en el conjunto de su proceso de enseñanza-aprendizaje como verdaderos protagonistas.


Al principio, antes de entrar en materia, analizamos la realidad de nuestras clases así como el perfil del
alumnado con el que compartíamos nuestro día a día para, una vez obtenida esa información de partida, destacáramos y seleccionáramos aquellas herramientas que considerábamos más idóneas para nuestros centros.
Durante la formación en gamificación, aprendizaje basado en juegos y enseñanza online trabajamos en grupos muy reducidos para fomentar, aún más, la participación entre los docentes procedentes de distintos puntos de Europa que allí coincidimos. Al mismo tiempo se incrementaba la interacción con la profesora; se trataba de una atención muy personalizada en la que los participantes no dejábamos de participar asumiendo distintos roles y respondiendo a cada pregunta que se nos formulaba para ayudarnos a reflexionar sobre la utilidad de estos métodos de enseñanza.
Avanzada la actividad coincidimos con otro grupo reducido para desarrollar un proyecto completo y
presentarlo al resto de los compañeros mostrando así cuanto habíamos aprendido a lo largo de los días anteriores.

Fue una experiencia maravillosa en la que pude notar cómo me enriquecía gracias a tal multitud de aplicaciones, webs y métodos de enseñanza hasta entonces poco conocidos para mí.
Por último, no puedo dejar de destacar que, además de la formación, la cual fue de sobresaliente, tuve el
placer de poder pasar unos días de inmersión lingüística total gracias al resto de profesores y compañeros con los que convivía toda la jornada ofreciéndome la oportunidad de seguir mejorando mi nivel de inglés y mi confianza para seguir desempeñando mi labor como profesora en un futuro de la mejor manera posible.

Entre los distintos períodos de trabajo encontramos tiempo para realizar excursiones que nos ayudaran a comprender la realidad social y educativa de aquella zona, su cultura y el talante de aquella gente agradable, cercana y cariñosa que se deshacía en atenciones con el visitante.

Aunque el tiempo no nos acompañó del todo logramos visitar sitios preciosos y peculiares que ayudaron a completar una experiencia formativa que, estoy segura, me ha permitido mejorar profesionalmente.
Sin duda, este tipo de formaciones son muy recomendables para cualquier docente perteneciente al
programa Erasmus+ y suponen una experiencia vital de primer nivel.

Post: María García (Educación Física).

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